Ensayar la muerte propia, porque no hay manera de morir dos veces.
Se propone a diversas personas que imaginen cómo transcurriría su propia muerte, a partir de su descripción se busca el escenario adecuado y se captura el momento justo en que simulan estar muriendo, atino a pensar que el arte no es más que un simulacro, y que la muerte… de la muerte no sé nada.