Lo periódico se traduce en acumulación, en repetición, en rutina. El nudo ahorcando primero, luego obstruyendo la visión, el fondo “impoluto», estéril, acompaña la secuencia.
Se repite la acción estética y agónica, estoy preparado para morir en cada toma, cada obturación determina el momento de volver a encorbatarme. Nudos en serie, terminan por ocultar mi rostro, mis rasgos faciales y mi identidad aparente.
El disfraz y el anonimato son la consecuencia de esta cadena de acontecimientos inútiles.